lunes, 18 de julio de 2011

Un poquito de azúcar.

Hay personas en la vida que te Aman demasiado, por lo tanto te cuidan, ven por ti, te previenen, te enseñan, te guían, te llevan de la mano, te dan palabras de ánimo, te dicen lo que a ellas les ocurrió y te advierten; te reprenden, caminan por ti, hablan por ti, evitan que te caigas, te indican cual es el camino seguro. Incluso son tan buenas personas, que !Te asfixian!. Sí, hacen todo lo posible por evitar que sufras de tal manera que terminas haciendo todo lo contrario o deseando que te dejen vivir, como impulso por defender tu libertad, tu autonomía, con tal de mostrar que eres independiente y diferente a ellos.

Lo que no alcanzan a ver en realidad, lo que sus ganas por verte feliz y exitoso les nubla la vista es que esta vida es para que te equivoques. Entender y aprender de tus errores, la ley de causa y efecto, levantarte del suelo y ver que siempre puedes dar más cuando quieres (por que sí se puede, pase lo que pase tiene solución así sea volver a empezar) es la mejor manera de tener experiencias que te fortalecen y te forman un carácter.

Equivocarse es de personas que no se conforman con lo que tienen, que creen que merecen más, que quieren ser más por que pueden y tienen por qué luchar. Pero lamentablemente hay solo un tipo de error "correcto" (vaya ironía) y es el error que se comete haciendo. Estos errores son los que se obtienen tras haber tomado una decisión, aunque no siempre la ideal para cierta situación, y andar, siempre andar y no detenerse. Aquellos que se detienen por miedo a elegir cometen el error más grave, se están equivocando a propósito, porque quieren, sin ninguna mínima ganancia, esperando una señal que no llegará y serán manipuladas para seguir el camino que a otros les conviene que sigan.

Quienes se equivocan haciendo dicen al final: Yo se que erré, pero LO VOLVERÍA A HACER. Y dicen esto por que saben que nunca se camina en vano, toda situación por la que pasas en la vida tiene un maravilloso regalo que las personas que le temen a nuevos retos jamás siquiera podrán imaginar.

Cuando llegas al tope, y no encontraste lo que querías aún cuando estabas convencido de que era tu camino, no te deprimas y congeles, te tengo dos consejos: Busca otro camino que te pueda llevar a tu meta; o pregúntate de nuevo que es lo que en verdad quieres encontrar. Por ejemplo hay quienes están buscando hacerse ricos, hay muchos caminos para ello, unos buenos y otros muy malos pero también hay quienes SOLO CREEN que lo que buscan es tener una fortuna y en realidad lo que su ser anhela es amor, paz o compañía. En tal caso ningún camino con título de "Dinero" ayudará.
Piensa muy bien lo que en verdad deseas antes de emprender la búsqueda, te evita perder tiempo y esfuerzo, tienes que aferrarte a eso que REALMENTE quieres y nunca lo sueltes, no dejes que nada ni nadie te diga que no es para ti e intente confundirte. Si tú lo anhelas, !Tú mereces tenerlo¡ estoy 100% segura.

Cuando los objetivos son erróneos y llegas al final del camino sientes como si hubieras fracasado pero NO ES CIERTO, solo llegaste a una meta que no es "Tu Meta Final". Continúa, has un nuevo plan, ve por otro camino ORGULLOSO de que pudiste ver un camino realizado, hiciste lo que casi nadie logra incluso cuando es su "gran deseo".

Nunca es demasiado tarde para volver a empezar y piensa, "No tuviste un desacierto, sólo descubriste una nueva forma de como no hacerlo"(lo cual te lleva cada vez más cerca de lograrlo).

Solo quien se arriesga GANA!
Ten un maravilloso Día! Besos, Abrazos y Bendiciones

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